
El Barri Antic se ordena entre el carrer dels Canonges y el carrer Major, dos calles con soportal de madera y piedra que conservan el trazado medieval, con la Catedral de Santa Maria cerrando el conjunto. La vivienda dominante es la casa entre medianeras de fachada angosta y tres alturas: un bajo que fue obrador, tienda o cuadra, dos plantas de habitaciones encima y una golfa bajo cubierta que la familia lleva un siglo usando de almacén.
Son casas hondas, con bastantes más metros de los que promete la fachada y con el contenido repartido en rincones que no se ven desde la puerta. Cuando llega un aviso de esta zona, lo primero que anotamos en el cuaderno no son los metros útiles: es cuántos peldaños hay hasta la golfa y en qué punto del soportal termina el recorrido a mano.
Vaciamos pisos en el Barri Antic
La casa característica del casco reparte la vida en vertical y guarda arriba del todo la mitad de lo que contiene. Se sube por una escalera de piedra de tiro corto que gira en cada descansillo, con pasamanos de madera anclado al muro y un ancho que rara vez deja pasar una pieza montada. A la golfa se llega por un último tramo empinado, a veces con escalera de mano, y ahí duermen baúles, muebles retirados hace décadas, herramienta y la ropa de invierno de tres generaciones.
La salida a la calle es la otra mitad del cálculo. El camión se sitúa en la plazoleta practicable más próxima y cada pieza recorre a mano el tramo de soportal que la separa del vehículo. Ese acarreo se cronometra el día de la visita, pieza a pieza, y figura en la oferta como una línea con su importe delante.
Carrer dels Canonges
Casas gremiales de fachada estrecha, soportal de madera y golfa bajo cubierta.
Carrer Major y sus travesías
Tres alturas sobre bajo antiguo, escalera de piedra de giro corto y patio trasero.
Entorno de la Catedral de Santa Maria
Fincas hondas de muro grueso con portal de paso justo y techos altos.
Plazoletas del casco
Los ensanchamientos practicables donde aguarda el camión mientras se carga a mano.
Retirada de leña, aperos y muebles viejos
De una casa de Canonges baja mueble antiguo de buena factura: arcas, cómodas de nogal, mesas de comedor, sillas de madera curvada y camas de forja con cabecero alto. Sale también vajilla de las ocasiones, cristalería de servicio, cobre de la instalación vieja y el hierro suelto que se fue amontonando en el bajo cuando dejó de ser cuadra o taller.
La golfa aporta el volumen con el que nadie contaba y buena parte de lo recuperable. El material con vida por delante se reserva para reventa o para entidades de reutilización del valle; la chatarra se separa en el mismo rellano y sale hacia gestor autorizado, cuyo justificante queda archivado; y la fracción destinada a la planta comarcal se abona según lo que marque la báscula, con esa tasa recogida en línea aparte del documento.
Vaciar la casa de un familiar en residencia
De aquí nos llaman casi siempre herederos de la casa familiar. Hablamos de casas que una misma familia ocupó durante más de medio siglo, con los hermanos viviendo hoy en Andorra, en Barcelona y a menudo al otro lado de la frontera, y con la cita en la notaría fijando el calendario de todo lo demás.
El segundo grupo son propietarios que sacan la casa al mercado y saben que en el casco una vivienda despejada se enseña incomparablemente mejor que una llena. Y hay un tercero cada vez más frecuente: quien compra en el Barri Antic para rehabilitar y necesita el interior limpio para que el arquitecto pueda medir y levantar planos con el espacio a la vista.
Vaciado planta a planta de una casa de pueblo
La jornada arranca abajo, decidiendo dónde queda el camión y midiendo el trayecto hasta el portal. A continuación se cubren los peldaños de piedra, el pasamanos, las jambas y el marco de la entrada, que en estas casas suele ser el punto más ajustado de todo el recorrido.
Arriba se desarma lo que el giro de la escalera exige despiezar y se baja por tandas breves, de modo que el soportal quede despejado entre viaje y viaje. Se empieza por la golfa y se termina por el bajo, para que el volumen grande esté fuera antes del mediodía. Al cerrar, la vivienda queda barrida de arriba abajo, golfa y patio trasero incluidos, y las llaves vuelven a la mano que nos las dio.
Visita de medición en %M%
Recorremos la vivienda con metro y cuaderno: metros útiles, número de alturas, volumen en metros cúbicos de cada estancia, altillo, trastero y leñera, tipo de contenido y por dónde se saca todo. La visita se concierta el mismo día que nos escribes.
Importe y fecha por escrito
Recibes una oferta con las horas de equipo, los viajes hasta la planta comarcal, los kilos que se pagan por peso y las partidas de gestión específica separadas. Debajo, el día de entrada, las jornadas que ocupa y la hora prevista de entrega de llaves.
Jornada con el equipo calculado
Llegamos con la gente y el vehículo que salieron de la medición, protegemos rellano, peldaños y jambas, y bajamos separando desde el primer viaje lo aprovechable, el metal, la madera, el textil y los aparatos eléctricos.
Entrega barrida dentro de plazo
Barremos todas las estancias, hacemos el reportaje del antes y el después y devolvemos las llaves en mano. Lo que se firmó al principio es lo que aparece en la factura del final.
Precio de vaciar un piso con cuesta o escalera
Aquí las horas las decide la escalera y no los metros cuadrados. Una casa de tres alturas y golfa puede contener exactamente el mismo mobiliario que un piso con ascensor de Sant Ot y llevarse el doble de jornada, sencillamente porque cada mueble baja a hombros y cruza el soportal a pulso. Medimos peldaños, giros y metros de acarreo antes de escribir ningún número, y por eso el número aguanta después hasta la factura.
Escríbenos con el nombre de la calle, el número de plantas y si la casa tiene golfa, y antes de subir a medir ya tendrás una horquilla ajustada. Puedes consultar todo lo que abarca el encargo y también las respuestas que damos a diario.
Preguntas frecuentes en el Barri Antic
¿Cuánto se tarda en vaciar un piso en La Seu d’Urgell?
Un piso de bloque de dos o tres habitaciones en Sant Ot o el Poble Sec, con ascensor y sitio para aparcar delante, se vacía en una jornada completa, de primera hora a media tarde.
Una casa del Barri Antic de tres alturas y desván, con escalera de piedra y el camión esperando fuera del porche, suele pedir dos jornadas seguidas. Y una vivienda llena hasta el techo, o con borda y leñera anexas, puede irse a tres.
Esa cifra no la damos a ojo: sale de la visita de medición y va escrita en la oferta junto al importe, con el día de entrada y la hora prevista de entrega de llaves. Si tienes firma en notaría, dinos la fecha en el primer mensaje y organizamos el trabajo alrededor de ella.
¿Cuánto cuesta vaciar una casa antigua del casco de La Seu?
Una casa antigua del Barri Antic se mueve, por lo que medimos habitualmente, entre unos 900 y unos 2.200 euros según las alturas, el volumen y lo que pese la escalera.
La horquilla es amplia porque en el casco cambian tres cosas a la vez: cada planta a pie de peldaño suma horas de bajada a hombros, el camión aguarda fuera de los soportales y cada pieza recorre el porche a mano, y estas casas suelen guardar mucho mobiliario macizo, leña, aperos y años de trastero.
Lo aprovechable resta: el mueble en buen estado, la chatarra y el metal tienen salida y se descuentan del total. Por eso la cifra se cierra después de medir, y una vez firmada se mantiene.
¿Tu vivienda está en el Barri Antic? Te damos importe y plazo por escrito
690 220 944