
VACIAMOS LA SEU D’URGELL nació de una constatación repetida en el valle: la gente no teme tanto lo que cuesta un vaciado como no saberlo hasta que ya es tarde. Con tres operarios dentro de casa y media vivienda en la calle, nadie está en condiciones de discutir una cifra nueva. Así que decidimos hacer el trabajo al revés de como suele contarse: primero se mide, después se escribe el importe con su desglose y su fecha, y solo entonces sube el equipo.
De ahí sale nuestra forma de trabajar. La visita de medición se concierta el mismo día que nos escribes o el siguiente, dura media hora larga y se hace con metro y cuaderno: estancias, alturas, peldaños, volumen con los armarios abiertos, altillo, trastero, leñera y una salida a la calle para ver dónde aguarda el camión y cuántos metros hay hasta el portal. A las veinticuatro horas tienes el documento en el correo.
Medición en persona antes de dar una cifra
Medir cuesta media mañana y evita el problema entero. Una casa del Barri Antic con tres alturas y desván puede tener el mismo mobiliario que un piso de Sant Ot y multiplicar por dos las horas, sencillamente porque cada armario baja a hombros por peldaños de piedra y cruza el porche a mano hasta el camión.
En Castellciutat entra en juego la cuesta y la furgoneta lanzadera. Y en el Poble Sec, con garaje y trastero incluidos, lo que crece es el volumen. Ninguna de esas diferencias se aprecia por teléfono, y todas se pagan si alguien las descubre a media jornada.
Adónde va cada cosa que baja la escalera
El destino de cada cosa se decide antes de bajarla. Lo que conserva uso se aparta para reventa o para entidades de reutilización de la comarca, la ropa en buen estado va a reciclaje textil, y el metal, la madera y los aparatos eléctricos se clasifican ya dentro de la vivienda y viajan a gestor autorizado, de donde volvemos con el justificante.
Lo que corresponde a la planta comarcal entra por peso, con su tasa anotada como partida propia en la oferta para que cada euro tenga origen visible.
Del equipo interesa lo comprobable: gente acostumbrada a escaleras de piedra, rellanos cortos y calles porticadas, que protege peldaños, barandilla y jambas antes de bajar el primer mueble, con póliza de responsabilidad civil en vigor y con la reserva que pide una casa heredada.
Cerramos siempre igual: vivienda barrida, reportaje del antes y el después, cajas con documentos y objetos personales entregadas a la familia y llaves devueltas en mano a quien nos las confió. Puedes ver el detalle del trabajo o mirar en qué barrios y pueblos intervenimos.
Empresa de vaciado de pisos del Alt Urgell
Queremos que contratar un vaciado en esta comarca se parezca a contratar cualquier otro servicio serio: con una cifra calculada, un documento que se puede leer dos veces y una fecha que se respeta. Eso nos obliga a dedicar media mañana a medir antes de cobrar nada, aunque comercialmente sea más cómodo dar un número por teléfono. A cambio, quien nos llama sabe a qué atenerse desde el primer día, y de ahí salen los encargos que se repiten en la familia.
El objetivo y el punto al que queremos llegar
Misión
Conseguir que en La Seu d’Urgell nadie tenga que contratar un vaciado sin saber la cifra exacta y el día de entrega: que cualquiera pueda leer en su casa, con calma y por escrito, cuánto va a pagar, por qué partidas se compone ese total y cuándo tendrá la vivienda vacía y barrida.
Visión
Que vaciar una casa heredada en el Alt Urgell sea una gestión previsible y tranquila, con el importe sostenido de principio a fin, el destino de cada cosa declarado y una fecha que se cumple, lo mismo en una casa con porche del Barri Antic que en un bloque con ascensor de Sant Ot.
Vaciado de casas con entrega de lo personal
Nos guían cuatro reglas: certidumbre, porque la cifra se calcula midiendo y se sostiene hasta la factura; palabra en la fecha, porque detrás de casi cada encargo hay una notaría o un comprador esperando; consulta antes de actuar, porque lo que la medición no vio se enseña y se decide contigo; y reserva, porque en una casa de familia se entra con respeto y lo que allí se ve no sale de allí.
Certidumbre
La cifra se calcula midiendo, se entrega por escrito y se mantiene hasta la factura.
Palabra en la fecha
El plazo se compromete junto al importe, porque detrás suele haber una notaría esperando.
Consulta antes de actuar
Cualquier hallazgo se fotografía y se comenta contigo antes de que nadie lo toque.
Reserva
En una casa de familia se entra con respeto: lo personal se aparta, se entrega y de la casa no se habla fuera.
Importe, plazo y destino de residuos, firmados
Nos comprometemos a tres cosas concretas: el importe entregado por escrito antes de que el equipo suba el primer peldaño, el plazo comprometido dentro de ese mismo documento, y el destino declarado de todo lo que sale, con justificante de gestor autorizado a disposición de quien lo pida. Aquí tienes el detalle del trabajo.
Hasta dónde alcanza cada una de esas tres promesas
Importe firmado antes de subir
Recibes el documento con la cifra y su desglose antes de que el equipo entre, y esa cantidad es la de la factura.
Plazo comprometido con el precio
Día de entrada, jornadas y hora de entrega de llaves quedan escritos en la misma oferta.
Destino declarado de todo lo que sale
Reventa, reutilización o reciclaje por material, con entrega a gestor autorizado y justificante a petición.
Equipo local para vaciar pisos en el valle
Nos apoyamos en tres cosas comprobables: un método de medición que se puede repetir y explicar, un conocimiento fino del parque de vivienda de la comarca —qué finca tiene ascensor, qué calle admite camión, dónde hace falta lanzadera, qué casa esconde una borda detrás— y una cadena de destinos con entidades de reutilización y gestores autorizados que convierte el reciclaje en un justificante y no en una palabra bonita.
Seguro de responsabilidad civil
con póliza de responsabilidad civil en vigor para trabajos en vivienda y zonas comunes
Importe cerrado por escrito antes de la jornada, con el desglose de horas, viajes y tasas a la vista
Plazo firmado junto al importe: día de entrada, jornadas de trabajo y hora prevista de entrega de llaves
Cualquier hallazgo imprevisto se fotografía y se consulta antes de tocarlo, y decide el cliente
Clasificación en origen de metal, madera, textil y aparatos eléctricos, con entrega a gestor autorizado y justificante
Documentos, joyas, cartas y fotografías apartados en cajas y entregados a la familia
Rellano, peldaños y jambas protegidos durante la bajada, y barrido final antes de devolver las llaves
Más dudas sobre vaciar una casa de montaña
¿En qué consiste un vaciado de piso de principio a fin?
Es dejar una vivienda completamente libre de contenido y barrida, lista para venderse, alquilarse o entrar en reforma. Incluye sacar todo lo que hay dentro —mobiliario, electrodomésticos, ropa, menaje, libros, enseres— y también lo que guardan los anexos, que en La Seu suele ser bastante: altillo, trastero, garaje, leñera y a veces una borda detrás.
Se distingue de una mudanza por el destino: aquí cada cosa toma su propio camino según lo que sea.
Lo que conserva uso se aparta para reventa o para entidades de reutilización, el metal, la madera, el textil y los aparatos eléctricos se separan en origen y viajan a gestor autorizado con justificante, y el resto entra en la planta comarcal por peso. Al final se barre y se hacen fotos de entrega.
¿Cuánto se cobra por un vaciado de piso y cómo se calcula la cifra?
La cifra se compone de tres partidas y las enseñamos separadas en la oferta. Las horas de equipo, que dependen sobre todo de las alturas y de la escalera. Los viajes de vehículo hasta la planta comarcal, que dependen del volumen en metros cúbicos.
Y los kilos que se pagan por peso más las partidas de gestión específica, como los electrodomésticos con gas de refrigeración o los restos de obra. De la suma se descuenta lo aprovechable. En la práctica, un piso pequeño con ascensor arranca en torno a los 500 euros y una casa grande de varias plantas puede superar los 2.000.
Por teléfono damos siempre una horquilla; la cifra firme llega después de medir la vivienda con metro y cuaderno.
¿El importe puede moverse con el equipo ya dentro de casa?
El importe firmado se mantiene tal cual mientras el trabajo se corresponda con lo que se midió, y en la inmensa mayoría de los encargos así termina.
Cuando aparece algo que la medición no recogía —un desván lleno hasta las tejas al que solo se llega con escalera de mano, un depósito de gasoil todavía con producto, una borda anexa que nadie mencionó—, paramos, lo fotografiamos y te lo enseñamos antes de tocarlo.
Te decimos cuántas horas añade y cuánto supone, y decides tú si entra en el encargo o se queda como está. El importe solo cambia con tu conformidad por escrito, y mientras no llegue sigue vigente el que ya tenías. Lo mismo vale para la fecha.
Léelo firmado antes de que entre nadie en casa
690 220 944